Cada otoño aparece en las tiendas el reclamo del «aceite nuevo», y cada otoño mucha gente se lleva a casa una botella que no tiene nada de nueva. El problema es que, salvo que sepas dónde mirar, la etiqueta no te lo pone fácil.
Cuándo sale el aceite de la nueva campaña
La molturación en Andalucía arranca entre octubre y noviembre y se alarga, según la zona y la variedad, hasta enero o incluso febrero. Los primeros aceites del año se hacen con aceituna cogida todavía verde, que da menos litros por kilo pero más aroma y más polifenoles.
Eso significa que en noviembre ya hay aceite nuevo en el mercado, pero no todo el aceite que se vende en noviembre es nuevo. Conviven en el lineal con el de la campaña anterior, que puede seguir siendo perfectamente bueno si se ha conservado bien.
Si no tienes claro qué es una campaña y por qué cambia todo cada año, lo explicamos en campaña oleícola.
A qué sabe un aceite recién hecho
A hierba cortada, a hoja de olivo, a tomatera, a alcachofa. Es intenso en nariz y, sobre todo, pica y amarga más de lo que la gente espera. Ese picor en la garganta no es un defecto: es la señal de que los polifenoles están ahí, recién salidos de la aceituna.
Con los meses, ese carácter se redondea. El aceite no se estropea, se suaviza. Por eso un aceite nuevo y uno de seis meses del mismo lote saben distinto sin que ninguno esté mal.
Más sobre esa sensación en por qué el aceite pica y amarga.
¿Y por qué está turbio?
Porque el aceite recién salido de la almazara lleva en suspensión restos de pulpa y algo de humedad. Eso le da ese aspecto velado que a mucha gente le parece sinónimo de autenticidad.
Conviene matizarlo: turbio no significa mejor. Esas partículas son también las que con el tiempo fermentan y acaban generando defectos. Un aceite sin filtrar está espectacular recién hecho y hay que consumirlo pronto; uno filtrado aguanta mucho mejor. Lo desarrollamos en filtrado o sin filtrar.
Y al revés: que un aceite esté limpio y brillante no quiere decir que sea viejo. Simplemente está filtrado.
Cómo comprobar que es de esta campaña
Aquí está lo práctico. Tres comprobaciones, de más fiable a menos:
- Busca la campaña en la etiqueta. Las marcas que trabajan bien indican «cosecha 2026/2027» o la fecha de envasado. Si lo pone, es el dato bueno.
- Mira el consumo preferente y resta. Suele fijarse entre 18 y 24 meses desde el envasado, según la marca. Si caduca en primavera del año que viene, ese aceite no es nuevo.
- Desconfía de la palabra sola. «Nuevo», «recién molturado» o «primera cosecha» sin fecha al lado no garantizan nada.
Si la botella no dice ni campaña ni envasado, esa ausencia ya es información.
Cuánto dura y cómo guardarlo
Un aceite nuevo está en su mejor momento durante los primeros meses, y va perdiendo intensidad aromática a partir de ahí. Sus enemigos son siempre los mismos: luz, calor y aire. Por eso la lata de AOVE Golden Edition es una buena opción: no deja pasar la luz.
Guárdalo cerrado, lejos de la vitrocerámica y de la ventana, y compra el formato que vayas a consumir en unos meses en lugar de la garrafa que te durará un año. Sobre esto último tenemos una guía: qué tamaño comprar.
Un AOVE para disfrutar en crudo
Nuestro Golden Edition con D.O.P. Priego de Córdoba luce de verdad en tostadas, ensaladas y platos recién hechos.
Ver Golden EditionPreguntas frecuentes
¿El aceite nuevo es mejor que el del año pasado?
Es distinto. El nuevo tiene más aroma y más picor; uno del año anterior bien conservado es más suave y sigue siendo excelente. Para aliñar en crudo, el nuevo luce más.
¿Por qué pica tanto este año?
Porque es joven. Ese picor baja solo con los meses.
¿El aceite nuevo caduca antes?
No: empieza a contar más tarde, así que te queda más margen. Lo que caduca antes es el sin filtrar.
¿Se puede freír con aceite nuevo?
Se puede, pero es desperdiciarlo. Su valor está en crudo, donde se nota todo lo que tiene.
Nuestros aceites, con su campaña indicada, están en la tienda.













